Editorial 9 :: Amores selectivos
Editorial 9 :: Amores selectivos Imprimir
Viernes, 08 de Agosto de 2008 20:02

por José Míguez

 

Amores selectivos


La semana pasada tuve la fortuna de participar de un evento extraordinario. Un grupo de Fogoneros organizó un encuentro de pesca de tarariras bajo la original idea de inaugurar cada año algo así como una "apertura oficial de temporada" para esta especie.
Digo que el evento fue extraordinario no solo por las especiales características que rodearon su preparación y desarrollo, sino porque una semana después, el acontecimiento ha generado algunas preguntas y reflexiones que me gustaría compartir con ustedes.
¿Es el amor una cualidad "innata" del ser humano, un atributo natural que nace con nosotros? ¿O es tal vez un sentimiento transmitido que se va desarrollando a medida que andamos el camino de la vida?. En todo caso ¿cómo "administramos" ese amor? ¿Lo cultivamos? ¿Lo alimentamos? ¿Lo atesoramos mezquinamente como un bien propio, o lo entregamos sin retaceos a quien lo necesite?. Sin duda, todas estas preguntas pueden "encajar" a la perfección con tantas respuestas variopintas y calificadas como seres humanos individuales puedan existir en la Tierra.
Sin embargo, no estoy seguro de poder contestar con honestidad algunas preguntas que surgen del análisis del amor como sentimiento humano. ¿Compartimos nuestro amor con todos por igual? ¿A todas las personas y cosas les ofrecemos la misma "calidad" y "cantidad" de amor?
¿Racionamos nuestra capacidad de amar dependiendo de quien se trate el beneficiario? ¿Nuestro amor puede ser "sectario" o "discriminatorio" según se trate de destinatarios bellos, notables, encumbrados, prestigiosos, etc.? ¿O es lo suficientemente democrático como para alcanzar a cualquiera de nuestros semejantes mas allá de su condición estética, intelectual o social?.
¿Somos capaces de amar, querer o admirar a una bella mujer, un valioso cuadro renacentista o un famoso deportista de la misma manera que a una dama regordeta y poco agraciada, unos garabatos que esboza el vecino de enfrente o al patadura que juega un "picadito" los domingos?………. Tengo dudas; por lo menos en la gran mayoría de los casos,….les juro que tengo dudas.
¿Cuántos pescadores hemos visto arrojando con desdén y rabia una perca en el Limay que tuvo la osadía de quedar clavada en nuestra mosca en lugar de esa hermosa marrón que soñamos durante meses? ¿Cuántos hemos maldecido ese bagre que ocupó el lugar del hermoso pejerrey o dorado que esperábamos encontrar al final de la línea?
¿Cuántos de nosotros apreciamos por igual estar enterrados en el fangoso lecho de una laguna bonaerense en lugar de vadear un prístino río cordillerano cuyas aguas azules bajan susurrándole poesía al entorno de un paisaje del edén?
¿Cuántos pescadores aman por igual una cosa y la otra? ¿Apreciarán por igual todos los pescadores la esbelta figura ahusada de aquel salmón del Traful y la tosca silueta de esa tararira prehistórica capturada en Bragado? ¿Le daremos alguna vez la misma importancia/amor a la apertura de temporada de salmónidos en el Correntoso que a este "intento" de apertura de tarariras en estas pampas? ¿Todos estamos dispuestos a empeñar el mismo esfuerzo/amor en la preservación y cuidado del dorado y de la "tarucha" que el que le ponemos a las preciosas truchas patagónicas?
Espero que sí, me resisto a creer que el ser humano condicione sus sentimientos solo a la belleza, al prestigio y a los oropeles de lo que está colectivamente instalado. Me resisto a creer que la mayoría de los pescadores tengamos un amor "selectivo y circunstancial".
En tal sentido la intención del Fogón Mosquero de instaurar una apertura de tarariras al mismo tiempo que la de salmónidos, es un muy buen paso en la dirección correcta, es un muy buen paso en la dirección del…amor…!!!!

PPM

 

 

Actualizado ( Viernes, 08 de Agosto de 2008 20:09 )