Editorial 21 :: Pesca con mosca | Etica
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Lunes, 08 de Septiembre de 2008 21:17
 por Chiche Aracena

 

Pesca con mosca | Ética

La Ética es la parte de la filosofía que trata del valor moral de los actos, pero es la más importante. La Ética, trasciende por sobre todos los demás valores del comportamiento. Incluso, los juzga.
Estos principios, que se pueden seguir o no, no son exigencias de nadie en particular, son fruto de la educación pero juzgan la historia de la humanidad. Suelen estar mayormente presentes en todos los actos de aquellos que tienen más experiencia.
De acuerdo a la interpretación de Aristóteles; Ética es el fundamento del comportamiento moral del individuo, y comprende todo lo referente a sus actos como costumbres, formas de vida, etc.
Es un modo de vida muy individual, que generalmente el hombre incorpora con el tiempo.
En lo que nos concierne a los pescadores deportivos en general, podemos decir que son los principios y normas morales que debemos seguir, para categorizar y valorizar los actos de nuestra actividad. Nada menos.
Por ello, esas personas y junto con ellas, los organismos donde se reúnen tienen la obligación de difundirlos y recordarlos en cada oportunidad sobre todo con el ejemplo, para que lo tengan presente aquellos que por ignorancia o simplemente por impaciencia, desvalorizan o degradan su propio acto.
Podemos asegurar que si no atrapamos un pez debido al límite ético que nos imponemos, muy probablemente nos sentiremos bien, de la misma manera que aquel que pesca un pez, pero sobrepasando a sabiendas ese límite, se sentirá mal.
En la Pesca con Mosca en particular, el comportamiento ético puede valorizar la mayoría de sus actos. Aquí se puede agregar que es responsabilidad de todos buscar a través de nuestro propio comportamiento, que la sociedad le dé el valor que nosotros creemos que tiene.

A veces se confunden principios éticos con legales, y hasta con prácticos.
Un ejemplo de aumentar el valor del acto, surge cuando recordamos que, nosotros mismos luchamos para que se devuelvan vivos y sanos la mayor cantidad de peces, pero inexplicablemente no hicimos lo suficiente para que los anzuelos se utilicen sin traba, y en consecuencia luego las autoridades lo impusieron y nos quitaron esa posibilidad de valorizar nuestra actuación.

Hay muchos ejemplos: alguna vez vi sacar una trucha a las patadas, pero también he tenido la suerte de presenciar uno de los actos más bellos y que más enaltecen a un pescador: cuando después de una larga lucha, logró acercar un gran pez, quizá un trofeo que en el último momento se desprendió del anzuelo cuando ya estaba al alcance de la mano, vencido, en la orilla.
Varios espectadores corrieron hacia adentro del río con los brazos extendidos, pero el pescador con un grito impidió que alguien haga cualquier intento por detenerlo, mientras sin inmutarse y con una exquisita serenidad, lo miraba alejarse lentamente. Yo no dudo, que esta persona disfrutará de este acto mientras viva, y ¿saben qué? ¡Los espectadores también lo harán!

 

 

Actualizado ( Lunes, 08 de Septiembre de 2008 21:46 )